Tratamiento del síndrome de Stevens Johnson y de la necrólisis epidérmica tóxica con grandes dosis de glucocorticoides
Le résumé fourni par la source
El síndrome de Stevens-Johnson y la necrólisis epidérmica tóxica son enfermedades inducidas por medicamentos, con baja incidencia pero con alta mortalidad. Las cifras provienen principalmente de grandes cohortes, como la del Severe Cutaneous Adverse Reactions European Register (EuroSCAR, http://regiscar.uni-freiburg.de), entre otros. La incidencia anual para el síndrome de Stevens-Johnson y para la necrólisis epidérmica tóxica está estimada entre 1,2 y 6 y entre 0,5 y 1,2 casos por millón de habitantes, respectivamente1 . La tasa de mortalidad estimada es tan alta como de 30 a 50% para la necrólisis epidérmica tóxica y menor (5 %) para el síndrome de Stevens-Johnson. Los medicamentos más frecuentemente implicados son las sulfas, los betalactámicos, los anticonvulsivos (excepto el ácido valproico), el alopurinol, la nevirapina y los antiinflamatorios no esteroideos de tipo oxicam (por ejemplo, piroxicam)1,2. La mayoría –aunque no todos los casos– se presenta en las primeras ocho semanas después de la exposición al medicamento.
Ce résumé expose les affirmations des auteurs. BNTIC ne l’interprète pas comme une validation indépendante des résultats.